La obesidad como pandemia global
El sobrepeso y la obesidad ya son prácticamente una pandemia global, afectando en mayor o menor grado a un tercio de la población mundial desde hace más de una década, y en algunos países hasta dos tercios de la población adulta incluso estratos de bajos ingresos, previéndose que para 2050 casi dos tercios de los adultos y un tercio de los niños del planeta tendrán sobrepeso u obesidad (DW 4.5.2025)
Ya actualmente, de los ocho países más afectados, tres están en el continente americano: Estados Unidos, Brasil y México (1)
Impacto en salud y esperanza de vida
La importancia de este tema ampliamente conocido, además del consumo acelerado de los recursos del planeta, es su impacto en la salud y esperanza de vida (EV) de los afectados, con sufrimientos y costos económicos implicados.
La OMS (7 mayo 2025) reporta que causaron 3.7 millones de muertes en 2021 por enfermedades no transmisibles (ENT): cardiovasculares, diabetes, cáncer, trastornos neurológicos, enfermedades respiratorias crónicas, o trastornos digestivos. También son conocidos su impacto psicosocial, enfermedad renal crónica y trastornos músculos esqueléticos.
Según el grado de obesidad, principalmente abdominal, de grasa y reservas de energía disponibles, los años de vida perdidos, la reducción de la EV, puede ser de 3 a 10 años o más. Según el National Cáncer Institute (NCI 8 julio 2014,) con un Índice de Masa Corporal (IMC) de 40 o más se pueden perder 6 años. Con un IMC de 50 o más, 10 años. Hasta 14 años de EV perdidos con un IMC de 55 o más.
¿Origen genético o ambiental?
La pandemia comenzó a manifestarse en los años 70 y 80 del siglo XX, y ha venido acelerándose rápidamente. En principio no es atribuible a una causa genética. Los cambios genéticos heredables no ocurren en dos o tres generaciones (sin descartar las posibles influencias epigenéticas)
Los cambios en el estilo de vida, dieta, hábitos no saludables comidas chatarra cambios tecnológicos y culturales, entorno obesogénico, y más, posiblemente comenzaron un siglo antes, con la invención del automóvil y la Coca-Cola el mismo año, en 1886.
Las primeras acciones de salud para corregir un problema que afecta a tanta gente, además de la epidemiología, es conocer las causas y mecanismos fisiopatológicos, para desarrollar y aplicar los medios las medidas correctivas y/o preventivas.
No detallaremos las actuales medidas dietéticas, farmacológicas, quirúrgicas o de mejoría de hábitos, actualmente en práctica.
La búsqueda de causas y mecanismos fisiopatológicos
El título de este artículo pregunta si hay un Patrón Universal que correlaciona el peso o masa corporal con el tiempo o años de vida (EV) tanto en los humanos, como en las estrellas y las partículas subatómicas.
En 1999, publicamos un trabajo que correlaciona el IMC, la frecuencia cardíaca en reposo (FCR, reflejo de la tasa metabólica) y las calorías diarias ingeridas, con el riesgo de enfermedad cardiovascular (ECV), predicción de riesgo de mortalidad, y años de vida perdidas (2)
La comparación con las estrellas y las partículas
Mostramos que una reducción de la ingestión calórica de 280 Kcal por día, se traduce en una ganancia de 25 meses (2.1 años) de EV a nivel poblacional.
Todo lo anterior está relacionado con la tasa metabólica, hiperinsulinemia, estimulación del sistema nervioso simpático, metabolismo oxidativo e inflamación crónica, aún en reposo.
¿Qué relación tiene esto con las estrellas y las partículas cuánticas?
Una simple búsqueda en Google o en la IA, mostrará que mientras más masiva es una estrella, más rápido consume su combustible y más corta es su vida. Esto se ve claramente con las estrellas primitivas algunas hasta 10 mil veces más grande que nuestro sol.
¿Y qué hay de las partículas cuánticas?
El Top Quark o Toponium ya descubierto en el CERN, es el más pesado y el de vida más corta conocida (Starts with a Bang July 9, 2025)
Si existe un patrón universal… ¿qué implicaría para los humanos?
Si las estrellas y las partículas subatómicas realmente reflejaran un patrón universal que se manifiesta también en los humanos, ¿qué nos dice esto?
Aunque las causas de la pandemia de la obesidad y sobrepeso actuales no sean genéticas, los mecanismos fisiopatológicos relacionados con la tasa metabólica y oxidativa, consumo de calorías y energía, e inflamación crónica, nos dan la pauta para el desarrollo de los fármacos y el tratamiento que pueden ayudar a resolverla o mejorarla.Sin obviar el aspecto psicosocial, cultural, cognitivo y de decisiones de la especie humana, que junto con el entorno obesogénico, deben tomarse en consideración para las estrategias de tratamiento, incluyendo acciones y medidas de salud pública, y de educación en salud, de las poblaciones afectadas.
Referencias:
1.- Prevalence of Extremely Severe Obesity and Metabolic Dysfunction Among US Children and Adolescents. JAMA Network Open | Vol. 8, No. 7https://jamanetwork.com/journals/jamanetworkopen/fullarticle/2836424?guestAccessKey=a74b9d16-5f24-47d7-8247-c38444f36b90&utm_medium=email&utm_source=postup_jn&utm_campaign=article_alert-jamanetworkopen&utm_content=new_this_week_&utm_term=071625
2.- Enrique Sanchez-Delgado and Heinz Liechti . Lifetime risk of developing coronary heart disease – The Lancet. Volume 353, Issue 9156P924-925March 13, 1999